Argumento
En Segovia en el último tercio del S. XV, Juan Párix, introductor de la imprenta de Gutenberg en España, presenta al rey Enrique IV y a su esposa, la reina Juana, el invento, haciéndoles ver su importancia como forma revolucionaria de difundir la fe, el saber y la razón.
A lo largo de la obra, se reflejan las esperanzas y temores que rodean la llegada de la imprenta al reino de Castilla. La reina, el Obispo Arias Dávila y la corte se muestran intrigados y abiertos al debate, aportando perspectivas únicas sobre cómo este invento podría cambiar la sociedad. Mientras que la reina y el obispo ven el potencial de la imprenta para expandir el saber y fortalecer la fe, los monjes Fray Alonso de Oropesa y Fray Hernando de Talavera, en cambio, en un claro acto de resistencia, expresan su inquietud, percibiendo la imprenta como una amenaza a la tradición y a la doctrina de la Iglesia.
El rey Enrique IV, cauteloso en todo el debate, sopesa los argumentos y considera las implicaciones que podría tener en su reinado.
Este conflicto entre progreso y tradición se convierte en el tema central, donde se palpan las tensiones entre ambas posturas.
La obra se desarrolla en un ambiente de intenso debate que sumerge a los personajes en una reflexión sobre cómo este invento podría transformar la sociedad, abriendo las puertas a una era de mayor progreso para todos.
Finalmente, la obra culmina en una poderosa alabanza a la imprenta, destacando su papel crucial en la promoción de una sociedad más informada y consciente.
La obra plantea una reflexión sobre el impacto duradero de la tecnología en la humanidad, sugiriendo que el verdadero valor de la imprenta reside en su capacidad para democratizar el conocimiento y consolidar la fe.